Cómo empezar a comer mejor: cinco hábitos que sí duran
No hace falta perfección: hace falta una base simple y repetible, cada día.
No hace falta perfección: hace falta una base simple y repetible, cada día.
Leer etiquetas no es complicado: es tu mejor herramienta para elegir con libertad en el supermercado.
Contar calorías ayuda, pero la calidad y el contexto cambian el resultado. Qué mirar de verdad.
El límite está en 5 g de sal al día, y más del 70 % del sodio no viene del salero, sino de los procesados.
No es solo el azucarero: se cuela en salsas, panes, yogures y barritas. Aprende a localizarlo y a decidir con criterio.
No se digiere, pero regula casi todo: tránsito, saciedad y microbiota. Cuánta necesitas y cómo sumarla sin molestias.
La grasa no es el enemigo: lo que decide es el tipo y la cantidad. Guía práctica para elegir bien en la compra y en la cocina.
Lo que más importa no es evitar el carbohidrato, sino su grado de procesamiento y la ración que te pones.
Para personas activas, entre 1,4 y 2,0 g por kilo de peso al día, repartidos en 3-4 tomas de 20-30 g. Cómo organizarlo sin complicarte.
Mitad verduras, un cuarto proteína y un cuarto cereal integral o tubérculo: la forma más simple de comer equilibrado sin báscula ni aplicaciones.